<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	xmlns:georss="http://www.georss.org/georss" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
	>

<channel>
	<title>criticarlos</title>
	<atom:link href="http://criticarlos.wordpress.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://criticarlos.wordpress.com</link>
	<description>Narraciones de lo cotidiano buscando lo excepcional</description>
	<lastBuildDate>Sun, 12 Jun 2011 13:49:09 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.com/</generator>
<cloud domain='criticarlos.wordpress.com' port='80' path='/?rsscloud=notify' registerProcedure='' protocol='http-post' />
<image>
		<url>http://1.gravatar.com/blavatar/9e539ea6b9de5b28de80381875ba5ad1?s=96&#038;d=http%3A%2F%2Fs2.wp.com%2Fi%2Fbuttonw-com.png</url>
		<title>criticarlos</title>
		<link>http://criticarlos.wordpress.com</link>
	</image>
	<atom:link rel="search" type="application/opensearchdescription+xml" href="http://criticarlos.wordpress.com/osd.xml" title="criticarlos" />
	<atom:link rel='hub' href='http://criticarlos.wordpress.com/?pushpress=hub'/>
		<item>
		<title>La Democracia Real, y mis sueños</title>
		<link>http://criticarlos.wordpress.com/2011/06/01/la-democracia-real-y-mis-suenos/</link>
		<comments>http://criticarlos.wordpress.com/2011/06/01/la-democracia-real-y-mis-suenos/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Jun 2011 00:46:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>criticarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Democracia Real Ya]]></category>
		<category><![CDATA[Madrid]]></category>
		<category><![CDATA[manifestación 15 M]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>
		<category><![CDATA[Sueños]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://criticarlos.wordpress.com/?p=39</guid>
		<description><![CDATA[Amo la literatura porque leyendo o escribiendo puedo crear un universo sin límites para mis sentidos, pero amo más la realidad porque de vez en cuando este universo en que habitan mis sentidos expande aquellos límites, y por el breve instante en que dura el asombro del parto, puedo leer unas cuantas líneas del guión [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=39&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="JUSTIFY">Amo la literatura porque leyendo o escribiendo puedo crear un universo sin límites para mis sentidos, pero amo más la realidad porque de vez en cuando este universo en que habitan mis sentidos expande aquellos límites, y por el breve instante en que dura el asombro del parto, puedo leer unas cuantas líneas del guión secreto de Dios.</p>
<p align="JUSTIFY">La última vez que viví ese asombro, fue cuando de camino a la manifestación de los “Indignados” de la Plaza del Sol en Madrid, intuí primero a otros en el mismo camino, vi después el revuelo latente en los pasillos de la estación Sol de metro, y salí por fin a la calle donde miles de personas se apretaban en una masa casi homogénea: la mayoría menores de treinta, de apariencia informal (según criterios conservadores) y una actitud convencida de que en ese momento, empezaba a fracturarse la realidad de consenso y conveniencia impuesta por siglos.</p>
<p align="JUSTIFY">Con súbita esperanza y deambulando sin parar, hice rabdomancia a cada paso, escuché con placer el barullo colectivo, hice mías las consignas revolucionarias que jóvenes imberbes daban por micrófono, leí las ingeniosas pancartas denunciando al sistema financiero, a la democracia instrumentalizada, a la corrupción, a los grandes partidos políticos, al consumo de carne animal, a la deforestación, y a la pasividad general&#8230;</p>
<p align="JUSTIFY">Y entonces recordé “Paradiso”, de José Lezama Lima, una de esas obras maestras que nadie quiere leer porque aunque su ambicioso uso del lenguaje barroco supuso una revolución de la forma, como todo lo excepcional necesitaba del concurso de la mayoría para hacerlo imperecedero, y sólo la mayoría, o sea sólo la fusión de actores y espectadores, puede construir y destruir la realidad, aunque tal trasformación se origine en un pequeño punto en el espacio.</p>
<p align="JUSTIFY">Con el tiempo he llegado a aceptar que las mejores personas, las mejores ideas, y las mejores decisiones colectivas son suceptibles de ser ignoradas, sobre valoradas, o auto-extinguidas por carecer de la única solvencia moral que, paradójicamente, instrumentalizan perversamente aquellos que detentan los códigos del sistema financiero, político o educativo que justamente se pretende mejorar.</p>
<p align="JUSTIFY">Esa solvencia sólo habita en los fundamentos de la filosofía, del arte, de las formas de vida de los pueblos ancestrales y de la naturaleza misma. No podemos cambiar la piedra por el diamante al dueño de la joyería, ni tallar la piedra para sacar el diamante sin saber siquiera el oficio que le es propio. Esos códigos perversos que nos oprimen se han impuesto a fuerza de tiempo y arraigo por los poderes fácticos, y sus interconexiones con nosotros ponen en peligro nuestras vidas, como una válvula en el corazón que debemos pagar a crédito vitalicio, y que no necesitábamos.</p>
<p align="JUSTIFY">El movimiento y sus reivindicaciones son legítimas, pero ese microcosmos social ha de ser necesariamente estricto con aquello que es común a la solvencia de la que hablo: la armonía y la impecabilidad. Esa tarde, las cervezas y los cigarrillos “de liar” se veían por doquier, y el hecho de que estuviéramos en un lugar tan vigilado me sugirió que esa tolerancia sería aplaudida primero, pero descalificada después si el movimiento traicionaba los principios fundantes de cualquier iniciativa social: el equilibrio entre lo justo, y lo necesario.</p>
<p align="JUSTIFY">La “democracia real” es un concepto sugerente, pero los términos que lo pueden definir han de ser re-elaborados hasta entender que ni uno ni el otro pueden conservar su significado histórico, so pena de ser absorbidos por el sistema que los acuñó y que los detenta, como de hecho ya está sucediendo. En la prensa y en la calle el movimiento pierde fuerza como el sediento pierde agua tratando de tragar un chorro violento, y el hecho de que estén organizados en asambleas (donde cualquier voz crítica es ignorada amablemente con la misma condescendencia que lo hace el sistema que combaten) o de que entre todos limpien los pasillos y las aceras de los molestos comerciantes, no reivindica per se aquellos fundamentos, aquella solvencia que, decía, sólo puede darse desde un re-aprendizaje y re-elaboración de códigos a partir de los cuales se genere un nuevo sistema, y para eso se necesita un tipo de poder más penetrante que el de la mera convocatoria, se necesita ese poder de algunos sabios en la historia que, con democracia o sin ella, han aplicado cambios valientes a sabiendas de que primero lo perderían todo.</p>
<p align="JUSTIFY">Recuerdo la inspiradora expresión vital de muchos, las frases entusiastas e inocentes de otros, las repeticiones huecas de algunos. Pensaba, como todos ¿hacia dónde irá esto? Movido por la imposibilidad de moverme, empecé a conversar, y entre exhalaciones de cambio, y de humos graciosos, recordé un episodio de Ghandi, en el que él recibe a un comerciante que le pide consejo para ayudar a su hijo obeso, que no puede parar de comer dulces; el maestro responde: “Vuelve en unos días, ahora no puedo ayudarte. Estoy comiendo muchos dulces”.</p>
<p align="JUSTIFY">Empecé a caminar rumbo a la Gran Vía, oyendo en mi cabeza algunas partes de este escrito, cuando me di cuenta que yo había ido ahí sólo para buscar a alguien que había visto en mis sueños, o en una casa ocupa, o en una noche de lluvia. Me dije, está bien, esa es mi más grande ilusión, y estas palabras mi más grande poder.</p>
<p align="JUSTIFY">
<p align="JUSTIFY">                                                                                                                                                                                                                 Carlos Torres</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/criticarlos.wordpress.com/39/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/criticarlos.wordpress.com/39/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/criticarlos.wordpress.com/39/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/criticarlos.wordpress.com/39/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/criticarlos.wordpress.com/39/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/criticarlos.wordpress.com/39/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/criticarlos.wordpress.com/39/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/criticarlos.wordpress.com/39/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/criticarlos.wordpress.com/39/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/criticarlos.wordpress.com/39/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/criticarlos.wordpress.com/39/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/criticarlos.wordpress.com/39/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/criticarlos.wordpress.com/39/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/criticarlos.wordpress.com/39/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=39&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://criticarlos.wordpress.com/2011/06/01/la-democracia-real-y-mis-suenos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/da1a40480db25f3f6eb26210140726e1?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">criticarlos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Rojo</title>
		<link>http://criticarlos.wordpress.com/2009/11/10/rojo/</link>
		<comments>http://criticarlos.wordpress.com/2009/11/10/rojo/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 10 Nov 2009 01:15:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>criticarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[destino]]></category>
		<category><![CDATA[segunda guerra mundial]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://criticarlos.wordpress.com/?p=28</guid>
		<description><![CDATA[“Siempre hay premio después del abandono.” El camino de Santiago, Patricia Laurent  Kullick. Soy de una mezcla que resulta inútil mencionar en este país donde todos somos una mezcla. De mi padre sólo obtuve una carta, de mi madre conservo borrosas historias en donde ella aparece como sobreviviente de una antigua aventura, horrible y a [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=28&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:right;"><span style="background-color:#ffffff;"> </span></p>
<p style="text-align:right;"><em>“Siempre hay premio después del abandono.”</em></p>
<p style="text-align:right;"><em>El camino de Santiago, Patricia Laurent  Kullick. </em></p>
<p style="text-align:right;">
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;">Soy de una mezcla que resulta inútil mencionar en este país donde todos somos una mezcla. De mi padre sólo obtuve una carta, de mi madre conservo borrosas historias en donde ella aparece como sobreviviente de una antigua aventura, horrible y a la vez excitante.</p>
<p style="text-align:left;">Hasta hace un tiempo no sabía nada de papá, mamá siempre me dijo que había sido un hombre valiente pero yo sólo recuerdo la historia del último día que estuvieron juntos, ella me la contaba seguido y a veces sus palabras tenían algo de profecía que me asustaba.</p>
<p style="text-align:left;">De los recuerdos que tengo de ella, además de su andar sereno y su frugalidad, hay uno que es como los sueños: mamá susurrando por teléfono palabras extrañas, y yo tomada de su mano entrando y saliendo de edificios que yo asociaba con un mecano de piezas con el cual creaba objetos inexistentes para los demás.</p>
<p style="text-align:left;">El jardín de casa se ve como enmarcado por el ventanal, tras del cual mi esposo Johann me hace una seña con la mano sobre su corazón. En la pared al lado del ventanal hay una mujer igual que yo que se mueve igual que yo, aunque el fuego de la chimenea no la caliente como a mí. Me encojo de hombros pero él tiene algo en la mirada que se ríe de mi ingenuidad para empezar esto.</p>
<p style="text-align:left;">Sé, que un día sonó el teléfono muy temprano. Un hombre de acento extranjero pero fluido se presentó a tropezones, sonaba agitado, me preguntó por Florence, le dije que era yo, me dijo que buscaba a una mujer mayor, me rogó que no le colgara, le aclaré:</p>
<p style="text-align:left;">-Hace tiempo murió mamá, yo me llamo Florence  Reveau, como ella.</p>
<p style="text-align:left;">Calló unos segundos, luego habló con una voz parecida al cansancio.</p>
<p style="text-align:left;">-¿Cómo se llamaba su padre?</p>
<p style="text-align:left;">-Romain, Romain Alberti.</p>
<p style="text-align:left;">Entonces el hombre volvió a callar, por alguna razón no me asusté pero caí en la cuenta de que no había preguntado por mi padre en tiempo presente y ante mi desconcierto dijo, otra vez con voz cansada pero resuelta: “Tengo algo que le interesa, es una carta&#8230; no podría explicarle por teléfono, iré a Buenos Aires”, le dije que ignoraba de lo que hablaba y sugerí que llamaría a la policía, el hombre me dejó sin aliento:</p>
<p style="text-align:left;">-Se trata de su padre, es una carta de su padre.</p>
<p style="text-align:left;">A continuación creo más prudente transcribir con exactitud –hasta donde me es posible- la carta objeto de mi historia. La carta son las primeras hojas de una pequeña Biblia que mi madre regaló y dedicó a mi padre, en donde los espacios entre líneas borrosas y maltratadas fueron usados para escribir. Las frases de la Biblia las omito para no turbar la lectura. Aunque había espacio para más, termina de pronto.</p>
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;"><em>La última noche que pasé contigo me había quedado un rato inmóvil frente a tu balcón, antes de entrar, cuando vi tu silueta tras la cortina. Esa tarde había dado un rodeo inusual por Saint Denis, en el barrio árabe, ahí por donde te gustaba ir a tomar té de menta, y me dejé leer el destino por  una mujer que se acercó a mí y que me recordó a mi madre.</em></p>
<p style="text-align:left;"><span style="white-space:pre;"><em> </em></span><em>Al otro día caminamos muchas horas por el Sena bebiendo vino, y creo que nunca había caminado tanto por París. Al caer la tarde discutimos porque creías que lo primero era el grupo y yo quería largarme a casa contigo, aunque al final fuimos a la reunión en St.Germain y yo acabé animándome cuando escuché el bandoneón cantando “que vos eras mi alegría y mi sueño abrasador”, con tu pierna en mi mano y la sensación embarazosa de inventar los pasos.</em></p>
<p style="text-align:left;"><span style="white-space:pre;"><em> </em></span><em>Luego fueron los candelabros lloviéndonos de pronto, y el aliento que manaba en mi desesperación por llevarte a la salida oculta tras del almacén.</em></p>
<p style="text-align:left;"><span style="white-space:pre;"><em> </em></span><em>Cuando desperté estaba en este jardín, en este retiro, algo así como un refugio. Imagino que estamos lejos de todo y que el lugar se protege con el secreto. Creo que aquí no hay cadenas de mando militar y que las enfermeras son religiosas, pues cuando pregunto algo ellas sólo me miran y sonríen, y ya es mucho con estar vivo.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>Los otros no hablan, y yo respeto su silencio para que ellos respeten el mío. Como he dicho no creo que esto pertenezca a ningún bando pues sospecho que uno de los veteranos es un alemán, que siempre anda con las manos en la espalda, envuelto en una bata, sin apenas hacerse notar, como pensando. Al principio me asusté pero luego supuse que si estábamos aquí era porque ya no estábamos en guerra, y yo sólo quiero volver contigo.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>Mis primeros recuerdos de aquí se confunden entre mis esfuerzos por andar y las siestas sobre el césped fresco, donde diariamente me acuesto y tengo sueños por el día, que serían pesadillas si no fuera porque cuando mis párpados se oscurecen siento una extraña necesidad de volver a ellos.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>La primera vez abrí los ojos apenas después de haberlos cerrado, y ya estaba atado a una silla de metal en un cuarto rojo, grande y liso. Un rostro apareció delante de mí diciendo algo en alemán, tenía tatuado algo en la cara, me miró sin emoción y me enseñó unos cables y un aparato redondo con orificios, yo no entendía lo que quería decirme hasta que apuntó su dedo hacia el techo del que pendían varios garfios, le dije que era yo a quién buscaban pero sólo movía la cabeza negando. Ahora sólo me basta con pensar que estás viva, por eso no me importa estar aquí, por eso no me importan las pesadillas, al contrario, las espero ansioso por llenar el vacío de este silencio y de esta paz.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>La segunda vez que tuve el sueño mi compañero alemán en el refugio se había tirado al sol cerca de donde yo solía dormir, vi que leía algo y por primera vez sentí que había volteado a verme, pero yo ya estaba recostado y como dije, el respeto por el derecho ajeno es paz. Entonces aparecí otra vez en el cuarto rojo, como si despertase, y traía en las manos esta Biblia que me habías regalado, aunque nunca creí en esas cosas, o creí tanto que luego me fui de bruces pero aún la traigo conmigo como si viera tus manos rozando su cubierta de seda, como si mis manos no fueran a tocarla habitadas por esos pececillos que aparecieron bajo mi piel cuando el hombre del tatuaje entró de nuevo y se sentó frente a mí dedicándose largo rato a observarme mientras daba sorbos a una botella y yo pellizcaba mi piel aquí, o allá a donde se movían las larvas. Apenas podía ver al alemán detrás del rojo de mis ojos y antes del rojo de las paredes. Al cabo de un rato me ofreció un cigarrillo, recordé entonces que no te gustaba que fumara, -aunque tú fumaras a escondidas- y me prometí que sería el último.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>Imagino, que uno vive en relación a los demás como las palabras en un crucigrama. El alemán del refugio estaba fumando cuando desperté pero no puedo pensar que yo soñara eso por su influencia ni que él fumara por mi sueño, tal vez mi mirada en un preciso instante, o la hoja que vi caer desde la copa del árbol hasta mi cara, hayan significado también algo para él.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>El refugio estaba siempre baldío de tránsito, las habitaciones eran como hileras infinitas de galones, de hileras, y tal vez las enfermeras contaban con nuestro criterio militar pues no nos decían nada ni nosotros les preguntábamos. Empecé a cuestionarme si el alemán y yo teníamos algo en común, no podía verlo como un amigo pero tampoco como un enemigo. Una tarde lo observé hablando con una de las enfermeras y me acerqué, sentía algo parecido a los celos pero sin la rabia que los empuja, quería participar de eso, integrarme en eso que me rodeaba y que había decidido mantener al margen mientras permaneciera convaleciente, pero cuando caminé a hacia ellos la enfermera dio media vuelta y se marchó, no sin antes verme con el rabillo del ojo y decirle algo al alemán. Me detuve, me sentí ridículo, lo único que quería era estar a tu lado y de pronto recordé la sensación que da la escuela cuando eres niño y uno no encuentra asiento y cada uno lleva el alma en la cara. En la guerra me había acostumbrado tanto a no dormir que creo rápido me acostumbré a caer donde me llamara el sueño, y aunque creo que la clave del crucigrama nos es desconocida, al dudar de la duda uno acierta a ser lo que tiene que ser para darle forma a esa clave, aunque uno sea sólo palabras, aunque las palabras no signifiquen nada fuera de este mundo.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>Creo que poco a poco me fui quedando con la cara del alemán, hasta que se metió en el otro crucigrama, el de las tardes de pesadilla.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>“¿Por qué se hace esto?” –me preguntó despertándome, con el tatuaje de frente en la cara y el fondo rojo”.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>“No se confunda, nunca antes había estado más vivo -le contesté apenas-&#8230;, usted es hombre también”.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>Oí las sirenas de los buques. Podía reconocer el rostro del alemán en el sueño pero sin recordar de dónde, y seguía sin poder ver claramente el tatuaje. Al cabo de unos minutos de silencio me dijo:</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>“Por usted sólo puedo hacer una cosa -echó una bocanada de humo antes de apagar su cigarro contra la mesa, añadió:-  “Usted también entenderá que&#8230;”</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>Asentí, se levantó y dejó la botella, empuñando la cerradura su voz rebotó en la pared y me llegó a mí. De pronto el dolor se transformó en esperanza, y en su horizonte vi de nuevo el dolor, pero sin miedo.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>-&#8230;Tiene sólo unos momentos.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>Luego volví a despertar. Como otras veces me habré dormido pues estoy en mi habitación, donde ahora aprecio el horizonte marino, aún cubierto de niebla.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>Por primera vez escucho el sonido de unos buques acercándose en la distancia. La luz del faro llena la habitación, aunque el horizonte siga gris.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>Sin saber porque, espero algo que sé importante, tratando de ver tu rostro en mi mente para decirte las únicas palabras que justificaron mi vida.</em></p>
<p style="text-align:left;"><em>Oigo unos pasos, tal vez esta vez vengan por mí, tal vez haga un amigo. Mi vida es como el agua de un vaso, que siente nostalgia por el mar.</em></p>
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;">A veces ninguna razón es suficiente. Lo fantástico sucede a menudo pero de ello no queda constancia o nadie se da cuenta. Mamá enfermó poco a poco pero nunca la vi triste, muy al contrario me miraba con un poco de lástima y me hablaba de las cosas más duras con relajada naturalidad. Recuerdo sus palabras, simples pero elásticas: “cuidáte hija, cuando vos seas grande entenderás algunas cosas”.</p>
<p style="text-align:left;"><span style="white-space:pre;"> </span>Es extraño todo, extraño que haya sucedido, extraño, que me haya pasado. A veces palpo la carta, la huelo, la veo largo rato como buscando alguna evidencia de que no estoy loca, o al menos de que sí lo estoy. El hombre que me habló por teléfono era el hijo de un oficial alemán y acabada la guerra creció en un orfanato holandés de donde emigró luego a los Estados Unidos, habían puesto la Biblia en su equipaje, y hasta que creció la había considerado una rareza. Era lo único que había heredado.</p>
<p style="text-align:left;">Alguien dijo, que un apretado tejido de infortunios labra la historia de los hombres. Además de la existencia de la carta de las cosas que pudieron pasar pasaron las que menos ocasión tenían de ser. Creo que a eso los poetas le llaman fatalidad. En mi caso la fatalidad sirvió además de para conocer de una manera insólita a mi padre para que yo conociera al que ahora es mi esposo. Johann se dedicó desde muy joven a estudiar, aprendió idiomas, y la fatalidad se volvió una forma de vida: se hizo historiador.</p>
<p style="text-align:left;">La carta se había ido con él y le creó una fascinación primero por su origen y después por su contenido, su simple cuestionamiento carecía de objeto siendo una carta no enviada, al aire. Por motivos que sólo mamá pudo saber, papá había firmado  sin su nombre de pila y más aún, con el apellido de mamá: Reveau y no Alberti, y al comienzo, antes de empezar las frases, mamá no había firmado su dedicatoria con su apellido, sólo con su nombre de pila: Florence.</p>
<p style="text-align:left;"><span style="white-space:pre;"> </span> Por años, Johann sospechó que mi padre podía ser un importante líder de la resistencia que desapareció en una redada en la Place de Odeón y que ni siquiera terminada la guerra, como otros, había regresado a Francia. Sólo tenía un informe de los servicios secretos alemanes en el que figuraba el apellido Reveau, quien se presumía, había huido a la Argentina.</p>
<p style="text-align:left;">Un par de días después de que regresé de Boston donde acababa de presentar una exposición, Johann leía el diario tomando su desayuno cuando abrió los ojos sobre una pequeña reseña cultural donde no aparecían más datos que el nombre de una escultora argentina cuya exposición acababa de cerrarse. Una vez más buscó la vieja carta, una vez más formuló otra hipótesis. Nunca se le hubiera ocurrido pensar que Reveau también podía ser una mujer, hasta los hombres más listos piensan así. Sin nada qué perder consiguió el número de casa y me llamó a Buenos Aires.</p>
<p style="text-align:left;">Después de oír su historia le dije que lo recibiría, no sabía bien si tendría algún sentido pero no perdía nada viendo la carta. Me hizo preguntas sobre mamá y papá, contesté la verdad, y lo que creí más conveniente. Leímos la carta una y otra vez, yo contenía el aliento, y Johann aseguraba que nuestro encuentro debía ser la necesidad del mundo por corregise a sí mismo, aunque seguía sin saber cuál podría haber sido el refugio del que se hablaba en la carta. De su padre no sabía nada. Entonces, recordé que mamá solía cantar un tango, cuando estaba sola y creía que nadie la oía: “&#8230;y el espejo está empañado, y parece que ha llorado, por la ausencia de tu amor&#8230;”</p>
<p style="text-align:left;"><span style="white-space:pre;"> </span>Hace un año que Johann y yo estamos casados. Nos hemos acostumbrado a la idea de aceptar lo que pasó, sin saber por qué. Sin embargo hoy se me sale una pequeña lágrima. Me viene otra vez la imagen de mi madre contándome de cómo fue aquel último día, de cómo bailaron juntos, de cómo llegaron los soldados alemanes y de cómo, después de conducirla hasta una salida oculta, salió apenas adelante empujada por papá, que no logró eludir la ráfaga de una metralla.</p>
<p style="text-align:left;"><span style="white-space:pre;"> </span>A veces, como con el arte, la gente dice cosas que uno como artista ve con otros ojos. Johann ve nuestra obra de una manera y no hay necesidad de mortificarlo a él, que a pesar de todo vive por encima de esta realidad.</p>
<p style="text-align:left;"><span style="white-space:pre;"> </span>La mujer en el espejo me mira sonriendo, pero es falsa, por detrás sólo hay silencio, por detrás me dice que sólo quiere ver al mundo en llamas.</p>
<p style="text-align:left;"><span style="white-space:pre;"> </span>Por eso cuando acabe este escrito lo echaré al fuego y romperé el espejo, luego llamaré a Johann que está todavía en el jardín cuidando sus rosas, y le daré un abrazo, y le diré que me quiero largar a París con él, que juntos también podemos florecer.</p>
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;">Copyright® 2009</p>
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;">Carlos Manuel Torres Guerrero está en Facebook</p>
<p style="text-align:left;">
<p style="text-align:left;">carlostorres1975@gmail.com</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/criticarlos.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/criticarlos.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/criticarlos.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/criticarlos.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/criticarlos.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/criticarlos.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/criticarlos.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/criticarlos.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/criticarlos.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/criticarlos.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/criticarlos.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/criticarlos.wordpress.com/28/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/criticarlos.wordpress.com/28/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/criticarlos.wordpress.com/28/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=28&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://criticarlos.wordpress.com/2009/11/10/rojo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/da1a40480db25f3f6eb26210140726e1?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">criticarlos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Hombre de negro</title>
		<link>http://criticarlos.wordpress.com/2009/10/27/hombre-de-negro-2/</link>
		<comments>http://criticarlos.wordpress.com/2009/10/27/hombre-de-negro-2/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Oct 2009 01:33:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>criticarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[historias del metro]]></category>
		<category><![CDATA[literatura fantástica]]></category>
		<category><![CDATA[thriller psicológico]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://criticarlos.wordpress.com/2009/10/27/hombre-de-negro-2/</guid>
		<description><![CDATA[Salió a medianoche de Plaza de Castilla con la intención de caminar hasta llegar a Cuatro Vientos al amanecer, había empezado a creérselo de verdad previendo que una noche cerrada como esa era la señal para emprender su ansiada travesía, pero cuando pasó por la estación del metro y vio la luz que iluminaba el [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=27&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Salió a medianoche de Plaza de Castilla con la intención de caminar hasta llegar a Cuatro Vientos al amanecer, había empezado a creérselo de verdad previendo que una noche cerrada como esa era la señal para emprender su ansiada travesía, pero cuando pasó por la estación del metro y vio la luz que iluminaba el interior de la escalera el hombre consultó su reloj instintivamente justo al escuchar el crujido y bajó corriendo hasta deslizarse por debajo de las cortinas metálicas. </p>
<p>          La caminata era ya imposible por esa noche, apenas del otro lado sintió incómodo ese arrebato pero se dijo a sí mismo que estaba ahí, como en cualquier otra parte, siempre cumpliendo extraños y misteriosos designios. Inconsciente de la premura a que lo obligaba la situación fue hasta la máquina por un billete sencillo y caminó despacio hacia los accesos donde lo abandonó nada más pasar, su cuerpo empezó a mimetizarse con el subterráneo y contrajo levemente el pecho bajando la vista como si pasara desapercibido, pero la sensación de impunidad y el silencio baldío empezaron a animarlo cuando ya iba rumbo al andén de la línea diez para tomar el que tenía que ser el último tren hacia Puerta del Sur. </p>
<p>De pronto estaba extrañamente relajado, por el día siempre chocaba con alguien tratando de llegar rápido al andén y ahora que no había nadie hubiera querido correr con tal de sentirse ligero entre tanto pasillo y tanta escalera. El hombre solía instrumentar los momentos así en beneficio de su particular bitácora reconociendo gustos, dudas,  experiencias, por ejemplo para él era relevante el hecho de que las escaleras eléctricas muy largas le daban la sensación, al bajarlas como ahora, de que uno está en ángulo de ciento treinta grados con respecto a un suelo y un techo tubular e inclinado, o que viendo de cabeza se sentía descender hacia una prisión futurista, aséptica y mortal. Casi llegaba al final de la bajada cuando las risas se escucharon repentinas y estertóreas haciéndolo perder el equilibrio, se enderezó de prisa pero ya no estaban, tuvo conciencia de cómo se debía ver él mismo en ese instante y rió también, alcanzó a ver que lo veían desde arriba e imaginó una ambulancia manando aullidos de su escape.</p>
<p>Todo lo que le sucedía tenía un significado, y se dijo que a lo mejor esas personas habían aparecido para recordarle la simultaneidad inefable entre lo placentero y lo vergonzoso que dan los ensueños rotos de súbito. El andén parecía una fotografía pálida y de contornos suaves y desde que el hombre se sentó en la banca de metal empezó a sentir como si cada segundo se apelmazara con el siguiente mostrando al tiempo hecho de paquetes, donde la enorme pantalla apagada ocupaba un paquete la mancha amarilla en el suelo dos paquetes y el horario de trenes todos los paquetes. Se preguntaba si a pesar de todo llegaría algún tren aunque confiaba en que como otras veces pasara uno que salía a veces después del último en fines de semana y que no anunciaban para no tener qué poner un tercero, hubiera querido comentar lo de las risas con alguien como si así la cosa no tuviera relevancia o se le hiciera menos extraña a su soledad, y aunque apenas los había visto un par de segundos había logrado distinguir colores y extrañas texturas en sus ropas pero pensó que eran músicos callejeros que conocían los vericuetos de la estación y andaban por ella y sus ocasos como niños por un laberinto. </p>
<p>Escuchó el rumor de unos pasos y una media sonrisa le nació con el asombro, en la otra orilla levitaba suavemente el hijo bastardo de un árbol, las risas sonaron secas y breves haciéndolo pasar por el vértigo vivido antes, vio la hoja de periódico cayendo sobre los rieles y leyó en la pantalla que la esencia del miedo era ser forzado a hacer un papel escrito por guionistas anónimos. No entendía que nada más se hubieran asomado, que sólo hubiera podido ver la última flexión de sus piernas dando vuelta hacia las escaleras. Pensaba que tal vez se habían perdido, que tal vez buscaban la salida, que tal vez eran los que limpian o cuidan, los pantalones eran como los de muchos operarios en Madrid. </p>
<p>Impaciente se acercó a la orilla del andén donde la raya amarilla en el suelo, claramente significante, le sirvió de evasión recordándole la naturaleza del ser humano. Siempre que entraba al metro esa raya le causaba desasosiego y antes de que llegara el tren solía acercarse y ver hacia abajo para imaginar que habiendo caído a las vías salvaba la vida quedándose inmóvil mientras el tren le pasaba por encima, pensaba cuán fácil y absurdo sería morir así, por un tropiezo momentáneo, por el empujón de alguien desconsiderado o inconsciente, por el impulso maldito de la oscuridad. </p>
<p>El fondo negro y espeso se iluminó de pronto y el hombre se quedó viendo al claroscuro hasta distinguir las formas aerodinámicas del tren, su aspecto de trasbordador espacial, novedoso, siempre pasajero. El interior era nítido y brillantemente iluminado, las puertas se cerraron haciendo un ruido como de alarma y el hombre recargó su cabeza en la ventana habiendo palpado previamente el asiento. Justo cuando el tren empezaba su marcha una mujer apareció corriendo del otro lado del vidrio gritándole algo que el hombre no pudo entender hasta que su mueca y su mano desaparecieron como desaparece una diapositiva.</p>
<p>Soltó el cuerpo y mecánicamente sacó un libro que abrió con la vista fija en lo negro tras la ventana, preguntándose si esa pared era oscura por sí misma o solamente estaba muy lejos de la luz, si veía una pared en su longitud o en lo negro el tiempo no corría. Cerró el libro y pensó en cómo habría entrado la mujer si venía de donde él mismo y la puerta ya se había cerrado, en apariencia era nimio y sin embargo se sentía mal de haberla visto en ese intento vano de entrar, su mirada se le había pegado en los ojos recordándole su propia prisa, la prisa por llegar a algún lado por sentirse parte de algo. Los rieles sonaban a un río sucio y nocturno y antes de que avanzara su somnolencia el dueto de voces en las bocinas anunciando cada parada le avisó la de Nuevos Ministerios. </p>
<p>La pareja entró y se sentó al lado de la puerta más próxima, el niño bajó de las piernas del padre y se abrazó a uno de los postes donde se columpió mientras sonaba el cierre de puertas ante la mirada de su madre. El hombre apenas le dio importancia al hecho de que aún hubiera gente en el metro pero no pudo sustraerse a la mirada clara y brillante del niño, recordó que éstos siempre lo miraban así y tuvo el presentimiento de que el subterráneo era otra extensión del hombre igualmente polarizada en blanco y negro, en pequeño y grande, y al hombre la mirada del niño le transmitió la bondad natural percibida en otras personas que le recordaban el valor de lo excepcional desde la resignación de vivir con el prurito de distancia que era común en las calles más por miedo que por educación, si esta era tal y no el sabotaje de nuestra transparencia. Aquellos ojos límpidos habían exhibido el miedo a la ausencia de formas que sus padres disfrazaban con más formas sin sospechar que otros seres similares a uno piensan y sienten cosas similares a uno, el hombre prefirió no darles importancia, le habían lanzado una mirada de desconfianza desde que su hijo le tendió un puente con los ojos.</p>
<p>En Tribunal subieron tres jóvenes vestidos con pantalones de colores y vistosas pelucas, había sospechado también los mismos colores en la pareja frente a él bajo las ropas de invierno pero pensó que debía haber festival en Madrid y no se había enterado. Uno de ellos empezó a mirarlo con recelo, lánguido y con peluca afro había volteado primero como quien reconoce a alguien pero luego había depositado con intención manifiesta su atención sobre el hombre quien se refugió en la mirada del niño, hacia quien otros ojos se asomaron bajo una verde y femenina cabellera; el hombre reaccionó instintivamente viendo sus pechos pero tuvo que voltearse apenas le nació la asfixia, estos encuentros solían instalarse en su vida como aperturas a una comunicación invisible y entonces creyó que la mirada de esa chica hablaba de eventos lúdicos y excesos juveniles, de un fin de semana madrileño pletórico de surrealismo de pacotilla, sin embargo el joven lánguido se quedó de pie al lado de un poste y su figura le recordó a ciertos indígenas senegaleses en plena faena de caza, su mirada había sido de desconfianza como si también él sospechara las polaridades que hacen del hombre un animal peligroso.</p>
<p>La alarma sonó otra vez cuando las puertas del vagón se cerraron en Plaza de España, una pareja entró conteniendo la risa de súbito, arrastrando el frío del andén, discretos pero evidentes quitándose los abrigos bajo los cuales se apreciaba un azul claro donde fulguraban rayas y líneas de todos los colores&#8230; “Peligroso” –se dijo con ironía mientras aquellos, apenas perceptibles, empezaron a susurrar viéndolo con disimulo. Además no podía creer que todos fueran vestidos igual o que no hubiera otros vestidos de cualquier otra forma, no había puertas cerradas entre los vagones y sin embargo todos se quedaban justo en el suyo, se repetía con fruición que algo debía haber pasado en la ciudad para que ellos (pero quiénes), no dejaran de entrar al metro desde Nuevos Ministerios aunque –ahora recordaba-, la mujer que no había podido entrar en Plaza de Castilla traía ropas oscuras y en su mirada no había visto sino la desesperación natural por llegar a casa. Pensaba en esas extrañas maneras de mirarlo, de reírse, de estar como si todo eso fuera natural; pensó en un desfile navideño, pensó en un desfile infantil, pensó en un desfile gay, la idea de que fuera una manifestación masiva simplemente le causó un pánico morboso que el reverso de su imaginación difuminó en el acto por higiene. Recordó que por las tardes siempre había algún músico tocando en la línea diez, a veces era un saxo, a veces un acordeón, una guitarra, pero de alguna manera siempre era el mismo músico, un tema de Stan Getz o de Gardel, una melodía andina, un bolero mexicano, cualquiera daba igual si detrás no había sino la necesidad correspondida de que fueran tocados una y otra vez sin variar nada, habían aprendido a estar ahí para eso como quien vende pan o algodones de azúcar, como hacedores de un artificio eternamente clónico y de cada uno al hombre sólo se le quedaba la mirada, una como avisándole que había sido reconocido, que lo vigilaban desde su anonimato de vigías solitarios de solitarios.</p>
<p>El niño dejó de sonreír y comenzó a ver al hombre con un dejo de nostalgia que éste interpretó como parte de una realidad que le nacía en forma de anillo de gusano, de tránsito dimensional hacia una película muda pero en colores. El vagón se llenó de humedad cuando las puertas se cerraron de nuevo en Príncipe Pío, los dos nuevos lo empezaron a mirar exhibiendo el contraste entre sus coloridos ropajes y su frío talante y con el sonido de la alarma el hombre sintió que tenía qué hacer algo. Lo del festival había dejado de tener sentido hacía dos mil años y varias imposibles coincidencias, se dijo que ya no tenía importancia descubrir, que tratar de aclarar eso que estaba pasando era como perderse el seguimiento de la película sólo para entender una frase perdida, que lo único que ahora contaba era ser consecuente con eso que lo arrancaba de su centro y que lo llamaba al escape, a bajar del tren como fuera en la siguiente estación y seguir caminando. Los ojos del niño se cerraron de pronto y el hombre lo miró con preocupación, los padres aún le sostenían una mirada itinerante, como cómplices pasivos, como si esperaran con naturalidad un desenlace que ellos conocían y del que querían cuidar al pequeño, a quien su madre tomó en brazos ante la mirada del hombre. </p>
<p>Las puertas se abrieron en Lago y tras una espesa niebla una señora y su hija entraron viéndolo de lleno y deteniendo su breve intento de levantarse, el chico lánguido ya no mostraba disimulo alguno y los dos hombres de frío talante le sostenían una mirada de animal disecado y el niño parecía ser ya la única persona sin nada en la cara salvo su juventud, sin embargo la esperanza no se bajaba del tren, de un momento a otro –pensó- se aclararía todo y la gente reiría por motivos tan desconocidos como la situación misma. Imaginaba una versión postmoderna de la cámara escondida o una crisis de histeria colectiva de la cual asombrarse con los amigos y las cervezas, cuando el tren se paró en Casa de Campo: cinco o seis personas entraron haciendo barullo y él volteó a ver despacio, como si la gravedad le pesara más, sintiendo una corriente fría que le subía desde los pies, llenándole de la certeza de que no había manifestación o desfile alguno, de que no había coincidencias ni cámara escondida, de que alguien –pensó- le castigaba así por su impertinencia (pero quién, y cuál) repudiándole con el destierro como hacen algunas especies con quienes no acatan el destino que por la conveniencia del resto debe  serles propio.</p>
<p>Sintió de pronto la presión de las normas sociales y rió por dentro al sentir vergüenza de imaginarse saltando hacia afuera del tren apenas pudiera, la puerta le quedaba cerca y los únicos que eventualmente podían impedirle la huida desde sus asientos eran los padres y el hombre creía que nadie haría nada mientras estuviera ahí el niño, quien parecía atento a un regaño imaginario como reconociendo el mismo sinsabor de las despedidas diarias en el kinder. El hombre sintió la necesidad de alargar el tiempo en su interior para pensar y de acortarlo afuera para largarse, la madre y su hija habían avanzado paulatinamente su posición y ahora estaban más cerca de su salida más próxima, motivado por la imposibilidad y por la abulia de pronto se atrevió a mirar de lleno el vagón: el escenario era pobre y todos veían a un viejo mago a quien el truco no le salía ni a la segunda ni a la tercera, y su público pasaba del desconcierto a la risa, de la risa a la lástima y de ésta a la sed de venganza; recargó su perfil en la ventana, los labios del pequeño se movieron justo cuando el hombre lo miró de reojo pero la irrupción violenta del tren que pasaba en dirección contraria le ensordeció, apretó los puños y restó importancia a lo que el niño había querido decir, instintivamente había tratado de ver si el otro tren llevaba pasajeros pero no vio a nadie, sintió la paradoja de sentirse agitado por su inmovilidad y volvió a mirar de lleno, las miradas, eran como las de las estatuas que se mueven por una moneda en la Plaza Mayor.</p>
<p>Quienes más le preocupaban eran los dos hombres de frío talante y el joven lánguido cuya peluca afro se agrandaba con su cercanía, el dueto anunció la próxima parada por los altavoces y el eco reverberó en su cabeza advirtiéndole que tuviera cuidado con el espacio entre el vagón y el andén al salir; de pronto comprendió, como se comprende el andar o el respirar, que si se preocupara realmente por esas cosas lo más probable es que caería. La risa le empezaba a brotar del estómago, se había imaginado muerto y vagando eternamente bajo la superficie, se vio amigo de los músicos y de los vagabundos acostumbrándose a sus charlas profundas disfrazadas con la vulgaridad del lenguaje callejero, y se creyó seducido finalmente por una vida desperdiciada en la contemplación de sí mismo. </p>
<p>La luz apareció al fondo del túnel y empezó a crecer hasta colapsar al negro evolvente del tren, el niño se abrazaba a su madre y ésta miraba los ojos de su esposo, que miraba al hombre, como todos, con los ojos líquidos. El hombre se levantó con la sensación de que en cualquier momento sería atravesado por una situación que lo superaba desde el principio y que por fin tendría su ocaso, el miedo era como un analgésico fuerte cuando se sintió delatado al jalar con fuerza del picaporte mecánico antes de que el tren se detuviera del todo, las puertas se abrieron, el hombre puso un pie fuera y empezó a caminar rumbo a las escaleras permaneciendo ausente de sí mismo mientras salía del metro y sus profundidades, integrando poco a poco ese momento, convirtiéndolo en algo que había sucedido más adentro que afuera y que por ende a lo que más aspiraba era a contárselo a sí mismo, a que con el tiempo se lo contara tantas veces que al final se volviera parte de su mitología personal, de su irrelevante y fantasiosa memoria, en cambio bajo tierra las emociones de la gente iban cuesta abajo después de un huracán, a todos les nacía del pecho la sensación tranquilizadora y un poco embarazosa de haber pasado por eso juntos, de haber vivido la fractura de una realidad que les era común a todos: la desesperanza, encarnada en cada uno de ellos por unos minutos, la certeza de que el peligro los rondaba desde que entraron al vagón y de que aquel había crecido hasta acercarlos como se acercan las manadas entre sí para defenderse de un depredador, para orientarse frente a la huella siniestra de alguien que ha dejado a la manada, para sacudirse el tiempo que el hombre de negro había estado con ellos y en el que les había impuesto a todos una hermandad que nacía del secuestro violento, del miedo puro que tardarían en curar hasta llegar a casa y cerrar con llave, y beber té con la familia, y ver programas idiotas en la tele, y esas cosas.<br />
									Carlos Torres ®</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/criticarlos.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/criticarlos.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/criticarlos.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/criticarlos.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/criticarlos.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/criticarlos.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/criticarlos.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/criticarlos.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/criticarlos.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/criticarlos.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/criticarlos.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/criticarlos.wordpress.com/27/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/criticarlos.wordpress.com/27/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/criticarlos.wordpress.com/27/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=27&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://criticarlos.wordpress.com/2009/10/27/hombre-de-negro-2/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/da1a40480db25f3f6eb26210140726e1?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">criticarlos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Los motivos</title>
		<link>http://criticarlos.wordpress.com/2009/10/19/los-motivos/</link>
		<comments>http://criticarlos.wordpress.com/2009/10/19/los-motivos/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 19 Oct 2009 20:54:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>criticarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[micro cuento terror]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://criticarlos.wordpress.com/2009/10/19/los-motivos/</guid>
		<description><![CDATA[Siempre me gustó el número tres, desde que soy niño apostaba siempre con él cuando jugaba a las canicas y ahora sé que de alguna manera lo relacionaba con los grandes comienzos, con las salidas a toda velocidad; los demás preferían el diez, creo, intuyendo extrañas alianzas imposibles, pero ahora que soy grande sé que [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=21&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Siempre me gustó el número tres, desde que soy niño apostaba siempre con él cuando jugaba a las canicas y ahora sé que de alguna manera lo relacionaba con los grandes comienzos, con las salidas a toda velocidad; los demás preferían el diez, creo, intuyendo extrañas alianzas imposibles, pero ahora que soy grande sé que eso no es posible y que además, el tres está higiénicamente lejos del uno y del dos, tan propensos a unir y desunir caprichosamente. </p>
<p>-Central de emergencias dígame.<br />
-Voy al sur por la autopista nacional a doscientos kilómetros por hora, y lamentando no poder ser mi propio espectador chocaré de frente contra el tercer vehículo que se me aparezca&#8230; Mi sufrimiento y el de los demás se volverá algo tangible.</p>
<p>	A Maribel le dieron un entierro salpicado de indignación e incredulidad mientras su amiga y compañera de la Central de Emergencias estuvo ahí parada frente a un ataúd sin entender por qué no hizo algo, por qué no pudo hacer algo cuando recibió la llamada y le escuchó repetir fríamente a su amiga las mismas palabras de aquel hombre hacía unos días: Maribel ya no era la misma cuando el hombre colgó, la imagen de la carretera se le apareció de pronto y en la última fracción de segundo al teléfono el hombre giró el volante; desde algún lugar en su interior le llegó una certeza en forma de cosquilla, un animal trepando por su pecho, ni siquiera siguió con el protocolo, sintió la parálisis y llamó a su esposo, debía ir por la carretera, debía contestarle que pararían en un restaurante a comer y que la abuela los regañaría por no esperarse, que los niños le mandaban besos.</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/criticarlos.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/criticarlos.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/criticarlos.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/criticarlos.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/criticarlos.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/criticarlos.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/criticarlos.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/criticarlos.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/criticarlos.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/criticarlos.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/criticarlos.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/criticarlos.wordpress.com/21/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/criticarlos.wordpress.com/21/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/criticarlos.wordpress.com/21/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=21&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://criticarlos.wordpress.com/2009/10/19/los-motivos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/da1a40480db25f3f6eb26210140726e1?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">criticarlos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Algo que valga la pena</title>
		<link>http://criticarlos.wordpress.com/2009/10/02/algo-que-valga-la-pena/</link>
		<comments>http://criticarlos.wordpress.com/2009/10/02/algo-que-valga-la-pena/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 01 Oct 2009 22:42:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>criticarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Conciencia social]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguaje y realidad]]></category>
		<category><![CDATA[Revolución ideológica]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://criticarlos.wordpress.com/?p=15</guid>
		<description><![CDATA[Si fueras ciego, ¿cómo percibirías las emociones en los gestos de tu familia y de los que están a tu alrededor sin usar los ojos?, ¿Palparías los rostros de tus hijos para ver si están dilatadas sus pupilas por drogas o por una libido desatada?, ¿Los cachearías al llegar de la escuela buscando puñales comprados [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=15&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Si fueras ciego, ¿cómo percibirías las emociones en los gestos de tu familia y de los que están a tu alrededor sin usar los ojos?, ¿Palparías los rostros de tus hijos para ver si están dilatadas sus pupilas por drogas o por una libido desatada?, ¿Los cachearías al llegar de la escuela buscando puñales comprados después de la misa?, ¿Sabrías por la voz de un saludo retórico si tu vecino te espía para venderte por dinero?, ¿Confiarías en que a diferencia de los demás seres vivos, los tuyos no pueden equivocarse?</p>
<p>Si consiguieras tener los ojos para ver todo esto, ¿cómo reaccionarías si en tu casa tus hijos van armados, y entre sus cuartos y la sala el pasillo está lleno de minas?, ¿Qué harías si tu pareja negocia con tus vecinos la comida a cambio de videos porno y mariguana?, ¿Qué harías si en tu cumpleaños todos están frente a unos aparatos viviendo otras vidas  sin inocencia ni control?, ¿Qué pensarías de ti mismo si te evadieras con tal de no recordar que el tiempo pasa y no se han cumplido las expectativas que tenías de ti y de los seres queridos?</p>
<p>Si luego de tener la claridad para aceptar que la situación existe reaccionas con estupor y tristeza, ¿Evaluarías la situación desde valores que persigan el bienestar desde las normas sociales de conveniencia, o lo harías desde lo profundo, llámese esto espíritu o ética?, ¿o de alguna otra forma?y luego de eso, ¿cómo empezarías a poner orden donde lo único que parece mandar es el egoísmo y el extravío que se posesiona de cada ser entrando en forma de imágenes, sonidos, sensaciones, y deseos tangibles instigados por unos cuantos desde sus oficinas corporativas?</p>
<p>Si entonces entendieras que dicha situación puede destruir la idea de lo que tu familia fué o podría ser, ¿cómo iniciarías una comunicación tal que en el proceso de salvarles no te destruya?, ¿Cómo les trasladarías esa claridad que se supone ya tienes y que te hace distinguir entre la creación y la destrucción?, ¿Cómo rebatirías sus cinismos cuando te hablan de amor y amistad con una mueca de Charles Manson?, ¿Cómo ayudarías a un ser querido que te insta a la evolución mientras en su vida el amor es una farsa para sostener su falsa imagen pública?</p>
<p>Si lograras por fin establecer una mínima comunicación, ¿Dirías lo que sabes y puedes percibir sin temor a causar temor ni ser ignorado?, ¿Hablarías a todos de la misma forma o darías a cada quien lo que creas que necesita o que es justo?, ¿Castigarías a los culpables? ¿Premiarías a los inocentes? ¿Según qué criterios?; y si castigaras a los inocentes y premiaras a los culpables por error, ¿cómo recuperarías tu solvencia moral si el fundamento de tu discurso era la claridad? O si, habiéndote comunicado, aquel ser querido intenta pervertir tu discurso y a la vez dice que te quiere, ¿seguirías intentando ayudarle?</p>
<p>En todo este camino, ¿te sacrificarías de alguna forma sabiendo que puedes perderte o te asegurarías de ayudar sin sufrir daños?¿De dónde sacarías la fuerza para ayudarlos mientras niegan el golpe bajo que te acaban de dar riéndose de tu fractura? Y si al final lograras ayudar a tu familia y a los que queden después de salir el sol, ¿serías capaz de volver a repetir ese largo proceso para ayudar a tu barrio, plagado de historias como la tuya, o a tu ciudad, enferma de barrios como ese, o a tu país, lleno de ciudades así?</p>
<p>Yo, escojo empezar por el principio. Hoy me voy a dormir temprano, después de muchos años desvelándome hasta ver salir el sol, creyendo que aprovechaba el tiempo&#8230; Así tal vez mañana pueda escribir algo que valga la pena.</p>
<p><span style="white-space:pre;"> </span> Carlos Manuel Torres Guerrero</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/criticarlos.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/criticarlos.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/criticarlos.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/criticarlos.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/criticarlos.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/criticarlos.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/criticarlos.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/criticarlos.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/criticarlos.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/criticarlos.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/criticarlos.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/criticarlos.wordpress.com/15/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/criticarlos.wordpress.com/15/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/criticarlos.wordpress.com/15/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=15&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://criticarlos.wordpress.com/2009/10/02/algo-que-valga-la-pena/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/da1a40480db25f3f6eb26210140726e1?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">criticarlos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Mi sombra busca un título para su cuento</title>
		<link>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/30/mi-sombra-busca-un-titulo-para-su-cuento/</link>
		<comments>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/30/mi-sombra-busca-un-titulo-para-su-cuento/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 30 Sep 2009 01:59:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>criticarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[Narrativa terror]]></category>
		<category><![CDATA[Pesadillas]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://criticarlos.wordpress.com/?p=13</guid>
		<description><![CDATA[Cada noche las personas me miran fijamente y las cuencas en sus ojos vidriosos me recuerdan el anfiteatro de algún recuerdo casi olvidado, me duele el cuello por bajar la vista buscando hormigas y el padecer en mis pies se hace más fuerte con la humedad de una lluvia anterior. He  llegado con el sueño [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=13&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cada noche las personas me miran fijamente y las cuencas en sus ojos vidriosos me recuerdan el anfiteatro de algún recuerdo casi olvidado, me duele el cuello por bajar la vista buscando hormigas y el padecer en mis pies se hace más fuerte con la humedad de una lluvia anterior. He  llegado con el sueño de una vida prestada. No recuerdo quién soy ni de dónde he venido. Camino perdido por un bosque iluminado por los árboles en el que restos humanos se resumen por los arroyos y colinas, que no son de agua ni hojas secas</p>
<p>El aire huele a tiempo y el tiempo es largo y empedrado. Por su orilla corre un río cuya agua se detiene a veces bajo el puente, arco vetusto de piedra amarilla donde una silueta repta como sombra en el parapeto. Esa sombra es la del escribidor y ahí donde él está llegaré caminando hasta hacer mi pecho con su espalda muy cerca de su oído. He de tener la certeza de que lo que yo pienso de mí mismo es la única realidad entre su pensamiento y lo que me circunda, aunque no le odio, siento por él algo como lo que siento cuando ella se aparece con un gesto nuevo, nítido, exhibiendo su feminidad para herirme, pero es difícil alcanzarlo pues cuando doy un paso él ha dado tres y cuando corro la sombra de mis pisadas me sigue y con ellas el mismo suelo en que estaban, como si viendo a través de un catalejo avanzara y quisiera alcanzar lo que veo con las manos o como cuando al cambiar de rumbo muchas veces, la luna me hace sombra todavía.</p>
<p>Los faros en las casas parecen velas apagándose y nada pueden hacer contra la profundidad de ésta noche, nunca he estado aquí pero recuerdo la orilla de este río de algún momento. Un sonido marcial me hace voltear, sombras que aparecen súbitamente en aquella pared y anuncian la inminente llegada de la tropa, el ruido de sus gritos y su andar crece con la marcha y se hace un orfeón bélico, con miedo guardo distancia y me agazapo en un rincón, tiemblo, pierdo el control conforme se acercan, tal vez vienen por mí, tal vez me necesitan en alguna guerra. Aparecen dando vuelta a la esquina y déjanse ver por el brillo de sus metralletas, sus botas tocan el suelo al unísono salpicando de agua su alrededor, tal vez vienen por mí, tal vez vienen de alguna guerra. Pasan todos y revuelvo entrañas al ver sus rostros pálidos, sus ropas desgarradas y como algunos sujetan sus vísceras o sus brazos para evitar el desprendimiento total. Tal vez vienen por mí, tal vez me necesitan.</p>
<p>Aquel soldado me inspira tranquilidad hasta que veo, a través del enorme hoyo que tiene en el estómago, las medallas de un oficial. Mientras gesticula nerviosamente se vuelve hacia abajo en forma violenta, hacia arriba igual, mira hacia atrás y adelante, se sacude hasta que su mirada empieza a cruzar frenéticamente todos los ángulos, el brillo destellante de sus iris me corta y yo sigo agazapado, él no dice nada no se mueve, se acerca hasta que puedo sentir el rencor saliendo de sus poros, las venas en su cuello y frente se hinchan hasta que una lágrima sale de sus ojos y se dispersa, luego sigue caminando y yo me quedo con mis ojos de plato siguiendo su huella. Desaparece con el resto del pelotón entre la niebla. Vomito.</p>
<p>Mi paso se dificulta por lo sinuoso del camino, me detengo en una esquina y echo humo. Trato de no pensar en el soldado, atiendo ahora el dolor que en mi pecho causa la fatiga y lo que aspiro; aquella luz amarilla parece llamarme, sale detrás de unos árboles, el lugar es una vieja plazuela con andadores cubiertos de polvo y un pepenador camina recogiendo lo que a su paso parece inservible. Cruzo los jardines soportando la mirada inquisidora de dos ancianos que reclaman con autoridad lo que sus ojos han presenciado en una vida.</p>
<p>Al otro lado un anillo de gente oculta el secreto de la luz y mi curiosidad se desboca, por fin estoy en el círculo abriéndome paso entre la gente que no se percata de mi presencia. Bajo la mirada, en una fosa cuyas paredes resplandecen yace aquel cuerpo mutilado de pies y manos, en su rostro una murria, sus ojos desorbitados parecen haber sido robados por el dolor de su boca quemada y el rojo se evapora hermoso donde reposa su cabeza, que parece dormir sobre una almohada de concreto. Aún sale sangre de sus oídos, tal vez acaba de morir o ha muerto hace tiempo y no había público. Sigue escurriendo pero su imagen empieza a reducirse y esa luz amarilla se pierde entre la noche y las paredes de tierra. Ya no quiero saber de él, busco alguna herida en el estómago pero su oreja se cae al momento y me detengo. La gente teme su propia muerte y poco a poco se aleja del lugar sin decir nada. Me hablan pero yo no entiendo y ellos no me escuchan. Los que se quedan sonríen sin expresión cuando yo tomo la oreja del suelo y le susurro.</p>
<p><span style="white-space:pre;"> </span> Carlos Manuel Torres Guerrero</p>
<p><em>(Esta es la primera narración de ficción que escribí -sin contar algunos cuentos que dicté a mi madre antes de saber escribir y que esta guarda con mis dientes caídos y un mechón de pelo- fue allá por 1995, en la época de La Farmacia, el taller-grupo literario de Monterrey donde empecé a conocer la literatura y el desenfreno. Algunos de sus miembros son mis más grandes amigos)</em></p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/criticarlos.wordpress.com/13/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/criticarlos.wordpress.com/13/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/criticarlos.wordpress.com/13/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/criticarlos.wordpress.com/13/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/criticarlos.wordpress.com/13/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/criticarlos.wordpress.com/13/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/criticarlos.wordpress.com/13/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/criticarlos.wordpress.com/13/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/criticarlos.wordpress.com/13/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/criticarlos.wordpress.com/13/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/criticarlos.wordpress.com/13/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/criticarlos.wordpress.com/13/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/criticarlos.wordpress.com/13/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/criticarlos.wordpress.com/13/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=13&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/30/mi-sombra-busca-un-titulo-para-su-cuento/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/da1a40480db25f3f6eb26210140726e1?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">criticarlos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Sólo una gotita de sangre</title>
		<link>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/29/solo-una-gotita-de-sangre/</link>
		<comments>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/29/solo-una-gotita-de-sangre/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 28 Sep 2009 20:28:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>criticarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[educación infantil]]></category>
		<category><![CDATA[maltrato animales]]></category>
		<category><![CDATA[salvar planeta]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/29/solo-una-gotita-de-sangre/</guid>
		<description><![CDATA[Muy cerca de mi casa en Madrid hay un enorme parque donde hay un lago, un cine omnimax, una terraza bar a orillas de unas colinas serpenteantes, un espacio libre como teatro romano donde se hacen conciertos y obras de teatro, y jardines laberínticos flanqueados por una hilera de edificios modernos . No hay ningún [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=5&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Muy cerca de mi casa en Madrid hay un enorme parque donde hay un lago, un cine omnimax, una terraza bar a orillas de unas colinas serpenteantes, un espacio libre como teatro romano donde se hacen conciertos y obras de teatro, y jardines laberínticos flanqueados por una hilera de edificios modernos . No hay ningún parque así en todo Monterrey, ni siquiera en las zonas ricas. A fuerza de admirarlo me he habituado a no hacerle caso, a ir empujado por mi obligación familiar o acaso por la certeza de que cada vez lo andaré con mas parsimonia, como casi todo lo que suponga separarme de mi asiento, de mi pantalla y de mis maestros muertos.</p>
<p>Mika va a tercero de primaria, su mama es mi pareja y cada vez que puedo le paseo por ese parque. Soy su director creativo cuando hace naves de Lego, su cocinero mexicano cuando hay harina de maíz y su aprendiz de hechicero cuando hace sus pócimas. Ha empezado a llover en Madrid y el lago del parque se ha llenado como nunca de batracios, los cuales caza Miguel con sus propias manos o con una pequeña red para mariposas. Siempre los deja ir y yo nunca me había atrevido a tocarles pues no dejo de imaginar a la rana dorada del amazonas, hermosa como un sarape de Saltillo pero mortal si la tocas. Como para que se atreva el famoso alacrán de Esopo.</p>
<p>Siento un breve estupor. El niño me pregunta si yo cazaba ranas cuando era niño. Contesto que no pero que por puro ocio ocasionaba  grandes genocidios en los hormigueros con métodos inefables de los que me arrepiento. Por suerte él hace como que no me entiende y mientras espera paciente a que alguna rana salte a su red, yo paso a contarle de la vez que mis primos grandes de Frontera Coahuila me llevaron a cazar con un rifle de perdigones al desierto, es decir a cualquier lugar un poco fuera del pueblo.</p>
<p>-&#8230; Decían que yo no sabría disparar porque era de una gran ciudad, entonces vi al pájaro colibrí sobre un mezquite y con autoridad le pedí el rifle a mi primo, quien se rió con los demás porque yo apenas podía sostener el arma. Imaginé al colibrí mirándome de esa forma en que mueven la cabeza las aves, enseñando uno u otro ojo. Sentí que si lograba darle me ganaría el respeto de los grandes y no sería mas el niño de Monterrey, sino el cazador del desierto. Entonces apunté y disparé.</p>
<p>-¿Lo mataste? -me dijo excitado Mika ahuyentando a un sapo.</p>
<p>-No lo sabía bien en ese momento. Le vi caer, mis primos gritaron de emoción y yo me acerqué despacio. Recuerdo que por primera vez sentí una cosa muy rara, como la que sentiste tú cuando murió tu abuelo y el dolor que sentías era por ver triste a tu padre; o como cuando aquel niño te dio un puñetazo y encima se rió porque te quedaste inmóvil y asustado.</p>
<p>-Lo mataste -afirmo volviendo a su red sobre la orilla del lago.</p>
<p>Me sentí deshabitado por sus ojos esquivos, y me quedé pensando en el momento que estaba viviendo y al que había llegado sin haber podido vislumbrar antes a dónde iba. Como la mayoría de los niños Mika puede percibir las motivaciones profundas que habitan en cualquier situación, aunque no lo pueda re-elaborar con el lenguaje, pues entonces ya no sería niño. Creí que una opción válida era hacerle vivir mi momento aprovechando esa sensibilidad para que por lo menos no tuviera que pasar por esa misma experiencia en su afán de plenitud. Por suerte no estaba su madre.</p>
<p>-Tuve que agacharme para verlo de cerca, -continué- pues no parecía tener ninguna herida. Recuerdo las patitas, tensas como agarradas a un palo invisible&#8230; Y luego su ojo, del que sólo quedaba un agujero que ocupaba exacto el circulo.</p>
<p>-¿Y qué había?<br />
- Sólo una gotita de sangre.</p>
<p>Yo esperaba un gesto de asombro o de reprimenda, y me pillé a mi mismo en el absurdo de esperar eso de un niño. Entonces Mika me miró como si esa fuera cualquier otra escena y no la que yo contaba, y con voz tranquila me dijo:</p>
<p>-&#8230; No era necesario -dijo alzando las cejas y volvió a la red y a las ranas</p>
<p>Me quede un rato inmóvil, porque él no dijo nada más. Pensé que todo tiene sentido, incluido el silencio, pero sí me había respondido, había dicho “no era necesario” y luego se había volteado&#8230;, había dicho “no era necesario”. Me tranquilicé pensando que él no era consciente del lenguaje y su contexto, y por eso no asimilaba que su frase era inconexa, que era un pleonasmo.</p>
<p>-Tenemos que irnos porque va a empezar mi caricatura -dijo Mika ofreciéndome una rana entre sus manos.</p>
<p>Sin darme tiempo a pensar toqué la rana y sentí su humedad, sus pegajosas ventosas en las patas. La rana saltó al agua, yo me giré sin decir nada y caminé tras Mika. Escuchándole emocionado por llegar a ver su caricatura caí en la cuenta de que ésta como otras seguían siendo historias de super héroes que salvan al mundo de los tiranos, salvo que a diferencia de las mías las suyas eran protagonizadas por niños, y las mías se habían nutrido de la mitología moderna del supra ser, de personajes adultos y fantásticos con poderes que venían de fuera de este mundo.</p>
<p>-Cuéntame algo más, una de esas cosas que tú escribes -me dijo de pronto con tono de periodista afable.</p>
<p>Entonces recordé una vieja profecía velada, apenas conocida por unos cuantos y reducida por otros al imaginario intelectual. Una que dice que la tierra se regenerará a sí misma influyendo en la generación de seres cada vez mas evolucionados que la ayuden a sobrevivir, que vamos subiendo unos encima de otros y la huella dejada es una trampa menos para el que viene.</p>
<p>-… Todo tiene sentido Mika, todo es perfecto. -le dije pero no me escuchó. Iba corriendo rumbo a sus héroes.</p>
<p>Carlos Manuel Torres Guerrero</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/criticarlos.wordpress.com/5/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/criticarlos.wordpress.com/5/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/criticarlos.wordpress.com/5/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/criticarlos.wordpress.com/5/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/criticarlos.wordpress.com/5/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/criticarlos.wordpress.com/5/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/criticarlos.wordpress.com/5/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/criticarlos.wordpress.com/5/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/criticarlos.wordpress.com/5/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/criticarlos.wordpress.com/5/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/criticarlos.wordpress.com/5/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/criticarlos.wordpress.com/5/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/criticarlos.wordpress.com/5/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/criticarlos.wordpress.com/5/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=5&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/29/solo-una-gotita-de-sangre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/da1a40480db25f3f6eb26210140726e1?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">criticarlos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>La fuerza de los débiles</title>
		<link>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/27/la-fuerza-de-los-debiles/</link>
		<comments>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/27/la-fuerza-de-los-debiles/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 27 Sep 2009 23:48:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>criticarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<category><![CDATA[cosas increíbles]]></category>
		<category><![CDATA[síndrome down]]></category>
		<category><![CDATA[superación personal]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/27/la-fuerza-de-los-debiles/</guid>
		<description><![CDATA[A Pablo Pineda le sobran varias cosas: claridad para distinguir entre la luz y la oscuridad, voluntad para sobreponerse a los límites que le impuso la vida, y un cromosoma. Sus ojillos achinados y su lengua curiosa delatan su síndrome de Down, pero a diferencia de esa gran mayoría de “personas normales”, él acaba de [...]<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=3&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>A Pablo Pineda le sobran varias cosas: claridad para distinguir entre la luz y la oscuridad, voluntad para sobreponerse a los límites que le impuso la vida, y un cromosoma.  Sus ojillos achinados y su lengua curiosa delatan su síndrome de Down, pero a diferencia de esa gran mayoría de “personas normales”, él acaba de ganar la Concha de Plata al mejor actor del Festival de San Sebastián, es Licenciado en Magisterio, está haciendo una maestría en Psicopedagogía, y según enfatiza, siempre ha sido feliz.</p>
<p>Ayer lo vi por televisión, lo entrevistaba Iñaqui Gabilondo, uno de los mejores periodistas del mundo hispano. Con una solvencia igual o mayor que la de cualquier escritor que yo conozca contestaba las preguntas con fluidez y un fino vocabulario, preguntas que la mayoría de las personas  con su reciente éxito respondería cuidando de  no tropezar y procurando el ser políticamente correctos; pero Pablo miraba de frente a Iñaqui, sonreía franco, y parecía que era de esas personas a las que no se les puede mentir ni manejar porque su claridad lo penetra todo.</p>
<p>Pero Pablo tiene ese cromosoma extra, y su extrema sensibilidad podría ser confundida con fragilidad porque defiende una portería enorme, por donde le entrarían muchos goles si no fuera porque no es un ser normal -¿cierto?-, sus brazos regordetes se expanden como su determinación y sus piernas torpes y débiles se clavan a la tierra o se deslizan como el mismo balón. Cuando le preguntaron si había sufrido la crueldad de los niños dijo que lo peor  había sido cuando en segundo de BUP (Preparatoria), le aislaron junto a otra amiga “rara” y le hicieron sentir un “profundo vacío”&#8230;, y yo conozco sólo algunas personas capaces de sentir y expresar un concepto como este.</p>
<p>Pero Pablo se sobrepuso entonces y después, y decidió estudiar una carrera e inspirarnos con su grandeza. Ahora es maestro de escuela (de niños “normales”) y la fama y el éxito no le han cambiado en absoluto. El absurdo le ha hecho fuerte. Lo imposible se convirtió en posible tan sólo con decidirlo. Con esa visión y esa locura de algunos seres como Juana de Arco o Colón o Darwin, Pablo entendió que “cada quien escoge su propio camino”, y él siguió uno que abre brecha para los que son “como él”, pero también nos cacheteó con guante blanco a todos los seres que desperdiciamos nuestras posibilidades y que nos rendimos, -a veces- antes las adversidades.</p>
<p>Dice el derecho que las leyes regulan la vida del hombre, en sociedad. Pero nadie se pone de acuerdo en regular los fundamentos fácticos de dicha sociedad. Pablo ha nacido en un mundo hostil donde la diferencia no es vista como ganancia sino como pérdida, un mundo donde si no le apartaban con violencia y desprecio, le trataban con la misma condescendencia que al inmigrante, al negro, al homosexual o a cualquiera que rompiera los esquemas que dicho mundo tanto necesita para poder perpetuarse en su ilusión material, en su gran miedo de conocerse a sí mismo.</p>
<p>Yo personalmente, creo que tengo algo de síndrome de Down, que no controlo mis emociones, como ellos, y que no tengo filtros para decir las cosas y que el camino ha estado lleno de humillaciones por ser diferente, como ellos. Lo triste es que a diferencia, yo y los que son un poco como yo nos procuramos el asombro diariamente para seguir amando la vida, y cuando no lo hemos visto en los árboles o en la música o en un beso lo hemos buscado en la evasión chiquita, en el caos, en el extravío, porque así parecía más fácil, porque los excesos inspiran más fortaleza a los fuertes, pero la paz es la fuerza inagotable de los débiles.</p>
<p>									Carlos Manuel Torres Guerrero</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/criticarlos.wordpress.com/3/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/criticarlos.wordpress.com/3/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/criticarlos.wordpress.com/3/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/criticarlos.wordpress.com/3/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/criticarlos.wordpress.com/3/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/criticarlos.wordpress.com/3/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/criticarlos.wordpress.com/3/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/criticarlos.wordpress.com/3/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/criticarlos.wordpress.com/3/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/criticarlos.wordpress.com/3/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/criticarlos.wordpress.com/3/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/criticarlos.wordpress.com/3/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/criticarlos.wordpress.com/3/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/criticarlos.wordpress.com/3/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=3&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/27/la-fuerza-de-los-debiles/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/da1a40480db25f3f6eb26210140726e1?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">criticarlos</media:title>
		</media:content>
	</item>
		<item>
		<title>Hello world!</title>
		<link>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/27/hello-world/</link>
		<comments>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/27/hello-world/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 27 Sep 2009 22:45:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>criticarlos</dc:creator>
				<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>

		<guid isPermaLink="false"></guid>
		<description><![CDATA[Welcome to WordPress.com. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!<img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=1&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Welcome to <a href="http://wordpress.com/">WordPress.com</a>. This is your first post. Edit or delete it and start blogging!</p>
<br />  <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gocomments/criticarlos.wordpress.com/1/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/comments/criticarlos.wordpress.com/1/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godelicious/criticarlos.wordpress.com/1/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/delicious/criticarlos.wordpress.com/1/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gofacebook/criticarlos.wordpress.com/1/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/facebook/criticarlos.wordpress.com/1/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gotwitter/criticarlos.wordpress.com/1/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/twitter/criticarlos.wordpress.com/1/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/gostumble/criticarlos.wordpress.com/1/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/stumble/criticarlos.wordpress.com/1/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/godigg/criticarlos.wordpress.com/1/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/digg/criticarlos.wordpress.com/1/" /></a> <a rel="nofollow" href="http://feeds.wordpress.com/1.0/goreddit/criticarlos.wordpress.com/1/"><img alt="" border="0" src="http://feeds.wordpress.com/1.0/reddit/criticarlos.wordpress.com/1/" /></a> <img alt="" border="0" src="http://stats.wordpress.com/b.gif?host=criticarlos.wordpress.com&amp;blog=9679857&amp;post=1&amp;subd=criticarlos&amp;ref=&amp;feed=1" width="1" height="1" />]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://criticarlos.wordpress.com/2009/09/27/hello-world/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
	
		<media:content url="http://1.gravatar.com/avatar/da1a40480db25f3f6eb26210140726e1?s=96&#38;d=identicon&#38;r=G" medium="image">
			<media:title type="html">criticarlos</media:title>
		</media:content>
	</item>
	</channel>
</rss>
